El spaghetti-western es un subgénero cinematográfico de películas del Oeste, generalmente rodadas en Europa y de bajo presupuesto. Este término fue usado por los críticos para menospreciar al género; aún hoy se pueden escuchar comentarios como este: "el western ha sobrevivido a la maldición del spaghetti western" (Microsoft Encarta 2003). Pero sin embargo, algunas de estas películas fueron adquiriendo admiración y respeto por parte del público.

Las diferencias más destacadas de este género con el western son: las técnicas de montaje, los movimientos de cámara (el abuso de los zooms), la caracterización de los personajes y la música. Las temáticas también difieren totalmente de las del western americano; uno de los temas más usados es 'la venganza'. Generalmente los personajes principales son antihéroes, o sea, que desempeñan las funciones propias del héroe tradicional, pero difieren en sus apariencias y valores.

La música creada por Ennio Morricone era totalmente diferente a lo que se venía escuchando en el género western. Era tan original, que muchos compositores usaron su estilo para la musicalización de otros spaghettis.

En el rodaje de la gran mayoría de los spaghetti-westerns, se utilizó como escenario el Desierto de Tabernas (Almería, Andalucía, España); ésto fue así porque se dice que es el más semejante al desierto estadounidense. Pero también se usaron paisajes de otros lugares de Europa, como por ejemplo, Madrid (España) y Roma (Italia).

A su vez, algunos spaghetti-westerns pueden adquirir otros nombres según el lugar donde se hayan rodado. Se denomina chorizo-western si fue rodado en Madrid, y butifarra-western si fue en Barcelona.

Actualmente, el género se halla cada vez más sepultado en el abismo de lo desconocido. Acá, en Argentina, es muy difícil encontrar a alguien que lo conozca, y más aún si es una persona joven.